Los viñedos de Bodegas Raíz de Guzmán renacen tras la helada

El enólogo Ignacio Figueroa nos cuenta cómo se produjo la helada del 28 de abril y cómo las plantas vuelven luchan por recuperarse para asegurar su supervivencia.

Viñedos Raíz renaciendo

Viñedos Raíz renaciendo

El 28 de abril, una helada azotó a la Ribera del Duero, afectando a los viñedos de la zona centro y norte de la extensión. Como consecuencia de ello, todo lo que había brotado en las semanas previas, quedo arrasado. Ahora, los viñedos se recuperan haciendo despertar las yemas dormidas para volver a brotar. Ignacio Figueroa, enólogo de Bodegas Raíz de Guzmán, nos cuenta el por qué.

 

“Ha sido una helada de convección, provocada por un viento gélido que arrasa”.

Pregunta: ¿Qué tipo de helada se ha producido?

Respuesta: Desde mi punto de vista, ha sido una helada de convección, provocada por un viento gélido que arrasa. Considero que es de este tipo y no de radiación porque en nuestro viñedo, se han helado los brotes de los brazos. Sin embargo, los brotes de abajo se han salvado. Si fuese de radiación, los brotes de abajo habrían sido los primeros en quemarse.

P: ¿Cómo reacciona una bodega o un viticultor ante algo así?

R: Una helada produce una quemadura y un necrosamiento del brote, es decir, que lo que ha brotado y está tierno muere. La planta tiene que volver a vegetar por aquellas yemas que estaban dormidas o que no habían entrado en brotación hasta el momento. Por tanto, lo único que podíamos hacer era esperar a ver qué reaccionaba la planta planta.

 

“La planta tiene resortes para seguir subsistiendo”

P: ¿Qué son esas yemas?

R: La planta tiene unos sistemas vegetativos que se llaman pulgares, que, a su vez, tienen yemas francas. Estas son las que normalmente vegetan: son fructíferas, fértiles, tienen racimos. Si fallan por algún motivo, en este caso, por la helada, la planta tiene unos resortes para poder seguir subsistiendo.

Se trata de yemas dormidas que no han brotado y que brotan en caso de emergencia. Esas yemas pueden ser de diferente tipo, secundarias, ciegas, casqueras y de madera.

 

“Hay consecuencias. Las yemas secundarias, ciegas, casqueras y de madera, son menos fértiles”

P: Entonces, cuando la planta vegete, ¿será como si no hubiera pasado nada?

R: Hay consecuencias. Las yemas secundarias, ciegas, casqueras y de madera son menos fértiles. Dan en alguna ocasión un racimo o ninguno. Por lo que se produce una merma muy significativa.

P: ¿Cuáles son los siguientes pasos que hay que dar?

R: Ahora tenemos que esperar a que la planta vegete todo lo que pueda por todas las yemas que ella considere y, una vez que haya vegetado, dejaremos aquellos brotes fértiles y aquellos que sean necesarios para mantener la estructura vegetativa futura.

 

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